Thursday, October 29, 2009

Imágenes de chicle

Calamares efervescentes
y burbujas de tinta.
Esquirlas de guitarra
entre las virutas del viento.

Instantáneas de instantes
en distantes palabras foráneas,
no frenan mis pasos
clavados como escarpias.

Es difícil una idea
para unos pies de suelo

es difícil el vuelo
en un mundo terrenal
y el cuerpo no tiene mas remedio
que jugar a ser chicle mascado por la existencia,
estirado por la esencia
y retratado por una imagen más.

Monday, September 14, 2009

En el párking donde los pájaros repostan


El parking de los pájaros
está lleno de sueños
hechos un nido
en el maletero de la libertad.

Huele a aire celeste
entre sus cajas de mudanza
que transportan aspavientos
por las nubes sin fronteras.

El parking de los pájaros
es sutilmente gratuito
pues pagan con el futuro
los los viajes que ahora dan.


Tuesday, September 08, 2009

Malabares con rocío

"...Lo más triste de un corazón roto
es que al final se vuelve a enamorar"

El césped escuchó esta frase de la boca de un par de humanos tumbados hace mucho tiempo, ya casi la había olvidado por completo. Aquel día debía de estar a punto de amanecer, porque recuerda que le pilló desprevenido jugando a los malabares con algunas gotas de rocío. Ahora hacía equilibrios con las gotitas de agua, tal vez por eso se ha vuelto a acordar. Memoria asociativa.

Un segundo después, el césped se ha quedado perplejo, paralizado, mirando al horizonte neonato. Se le han caído todas las gotas de rocío al suelo de golpe. La frase le ha vuelto a pillar desprevenido.

Con tantas gotas de agua de golpe a esas horas tan tempranas, la nuca de la Tierra pegó un escalofrío. Se le pusieron todos los céspedes de punta.

Wednesday, September 02, 2009

Bisagras que suenan a bostezo

Y cuando ha sonado mi despertador
a las 4'45 de la mañana
algo ha chirriado.
No sé si las sábanas por espanto
o eran mis huesos hablando esperanto.

Sunday, August 30, 2009

Monumento al azúcar


Me encanta cómo habla el papel de los caramelos al abrirlos, tiene un acento excelso y marcado, una textura sonora de plata que te llena las orejas de una manera sutil, como un cascabel ronco, hasta que no cabe más dentro de tu tímpano, hasta que ya no oyes otra cosa y entonces, por falta de espacio en la oreja, decide escalar por dentro de tu cabeza hacia lo más alto. Eso es el cráneo, o las nubes, o las estrellas, dependiendo de la persona.


En ese momento el caramelo se convierte en algo a proteger entre las yemas de los dedos: pequeño, delicado y sencillo, hay que tener cuidado, se merece mimos gracias a su olor aún inexistente, prematuro, como si llevara flotando en la barriga del azúcar aproximadamente 9 meses. Es tierno. Aunque cruja.
Mientras lo desgranas de su vestimenta sufres una premonición en cada papila gustativa que se asoma curiosa, erizada y erguida hacia el cielo del paladar. Con la intuición el sabor redondo que arropan tus dedos sale, así, disparado, en el tiempo y la distancia hasta tu lengua, que se baña en las ganas de deshacer con saliva el color, ese color siempre vivo de los dulces, para volatilizarlo por todo tu cuerpo, para que al fin, con los ojos cerrados, te fundas en uno con él, monocromo que te hace ver colores.


Así funcino con los caramelos. Y con el resto de las cosas bonitas.

Friday, August 28, 2009

Coordenadas descartesianas














- Sarria, Camino 09-

He perdido la noción del tiempo
desde que mi secundero es sólo
el eco de los pasos nuevos,
desde que cambio tic tacs
por el click click que suena
entre cantimploras y conchas.


He perdido la noción del espacio
desde que el terreno es mi tiempo,
desde que Ando creciendo por los días.


Y es que por fin me he [medio]encontrado
desde que al perderme sé
que de mayor quiero ser lejos,
no vieja.

Friday, July 31, 2009

Yonki salina


- Me quedan sólo dos días para conseguir la lejana dosis necesaria antes de que me atrape la vida laboral - espetó su angustia por Ella.

Porque el mar nunca es suficiente se acaba de volver una yonki salina. Ella tenía una vida de verano metropolitano normal: asfalto caliente que te hace patinar en los pasos de cebra, adoquín sucio y mares pretendidos llamados piscinas.

El mar era la excepción a la regla. El mar era puntual. El punto y aparte.

Sin embargo, no se sabe qué clase de componente químico tenía la sal de Cadaqués que, un día cualquiera, despertó del ser dormido un mecanismo de insatisfacción marina bestial. El sujeto, atado por la soga de los kilómetros y la cuenta atrás, presenta trances subacuáticos de difícil solución: constantemente se pasa la lengua por los labios sosos en su poco fructífera búsqueda de sal; su ombligo en la ducha suspira -como una ballena invertida- por volver a ser una desalinizadora al sol ubicada sobre el pareo; su tacto trata de averiguar a dónde fueron todas esas gotitas competidoras de carreras al salir del mar que se daban codazos sobre su piel, kamikazes contra la arena; y lo más grave de todo: el sujeto, en honor a las gafas de bucear, ha creado un mecanismo de defensa que le impide respirar por la nariz y es por todos sabido que la ciudad a veces es un lugar no tan libre donde te acaban/acabas tapando la boca... por eso, siente que se ahoga por segundos.

En la metrópoli creen que la única terapia a lo natural es lo artificial. Por eso crearon las piscinas. Una piscina es un "mar pretendido": agua cautiva en una cárcel de adoquín disfrazado de cielo a la que sedan con grandes dosis de cloro. Ese es su truco, el cloro, pues saben que si el agua tuviera sal estaría llena de vida y sería imposible retenerla de manera pretendida porque el mar no se pretende, simple y ferozmente, ES.

Wednesday, July 29, 2009

El butoh mudo parló

Casa Encendida. 6'15 pm.

La historia de las constelaciones sería contada como un cuento y claro, todos los niños de 5 años de Madrid nos quitaron las entradas. Los planes B últimamente me pringan de azúcar hasta los codos. La "b" tiene que venir seguramente de palabras como "bien", "biombo", "brinco", "bebé", "beber", "bocanada", "básico", "bien", "brillo", "baile", "biblio", "bonito" y sobre todo "búsqueda".
Plan B: la filmoteca.
Una película basada en un relato de Poe: la Chute de la maison Usher. Había un piano, era muda. Cuando empezó parecía algo onírico. Las imágenes eran PRECIOSAS, preciosas es poco, los planos, las superposiciones, la luz del blanco y el negro, la ambigüedad tenebrosa de los planos, los rasgos fantasmagóricos de los actores, sus ojos de agua... increíble para ser del 28. No sólo la casualidad nos enseñó eso. La pianista parecía John Cage, tocaba el piano no solo "normal", también pellizcaba las cuerdas de la cola y tiraba una especie de caniquitas, hacía ruidos psicodélicos, conseguía que sonara a cristal, a madera, a piedra y a sombra.

La puerta para entrar a la guinda de la casualidad:
Le acompañaba una chica que hacía belcanto improvisado junto con el piano, cantaba con la voz atemporal, podría haber sido un espectro en paz perfectamente. A veces también recitaba con un inglés perfecto textos de Poe. Mi brasileña creadora y yo no hacíamos más que mirarnos y decirnos con los ojos la suerte que teníamos de haber aterrizado ahí.

El motor de la curiosidad.

Durante toda la peli estuve pensando si la pianista y la cantante se dedicaban a girar por el mundo con esa película muda. ¿A qué te dedicas? "Pues ponemos voz y piano fantasmagórico a un relato de Poe y vamos de filmoteca en filmoteca peinando el mundo". Me parecía mágico que alguien dedicara su vida a eso, nunca se me había ocurrido. Así que la brasileña y yo, en cuanto encendieron las luces, salimos disparadas a preguntarles a qué se dedicaban. Hablamos con Denise, la cantante. Habían compuesto esa música sólo para esta película, pero también hacian más cosas relacionadas con el arte, no se si eso era más poético o menos que lo que yo pensé.

Le di dos besos y a la salida de la fimoteca la boca me sabía a su perfume y a su maquillaje como si me la hubiera comido, no se por qué las cantantes de ópera y la gente fina se embadurna tanto de cosas que huelen tan bien...
El butoh.
Aquí, justo donde no viene a cuento, comienza el cuento y se cruza el butoh. Es el baile japonés de las sombras, se pintan la cara de blanco y se retuercen, se mueven lentos... a mi se me saltan las lágrimas por dentro de lo bonito y lo verdadero que es. Hace unos meses vi "Cerezos en flor". Ahí descubrí el butoh y me puse a buscar algún lugar en Madrid para hacerlo. Tal vez no busqué bien, pero no encontré nada por aquí. Por eso me encantaría hablar con alguien que esté dentro del butoh, es algo que tengo pendiente...

Y ahora el cruce:
Buscando por internet, la mujer que me metió todo su maquillaje y su perfume en la boca tiene en su currículum que ha estado metida en un grupo de butoh en México.

Por último, la magia real:
Con un par de mails
atravesadores de océanos,
casualmente la voz fantasma
sería mi guía
en el baile de las sombras.

Tuesday, July 21, 2009

Escarcha de estrella en la boca

Entre telas de alógeno cosidas con puntadas de plástico, uniforme amarrado a su ser de lunes a viernes, cerró los ojos para perderse en el tiempo.

Y allí estaba: la ventana del avión, con nubes de suelo glaciar ártico, barrancos de aire, atardeceres donde es el sol que el que te tiene vértigo porque le parece increíble que mientras que tú despegas hacia el infinito con tu avión aparezcan en las ventanillas escarchas con forma de brillo de estrella.

Abrió los ojos en su oficina, era irremediable. Pero la boca le sabía a hielo de destello de estrella y nadie a su alrededor podía sospecharlo.

Tuesday, July 14, 2009

Hundirse hacia arriba es volar

- "La memoria es la despensa que nos alimenta la vida."

Eso pensó cuando meses después volvió a escuchar aquella canción. Mucho antes de que tuviera un sentido, ya se sabía la letra. La había escuchado cien veces y su imaginario empezó a tocarla de manera automática sólo mientras la conocía a ella. Ese proceso sin prisa, pero sin pausa, que va desde que aparece un contexto hasta que lo haces tuyo. Así apareció ella y junto con ella la intensidad de la canción iba subiendo.



"Empezaba tranquila, casi susurrante, titilante, pero con una vibración que pronto se convertiría en movimiento encadenado. La letra iba contando proyecciones de las ganas. [0'45"] Cuando el corazón asincopado ya estaba disparado, se desarmaba y suplicaba un desarme conjunto. [1'05"] Los cobardes no se dejan llevar, son incapaces de ahogarse en el otro, pero su mirada le disparaba rojos valientes y contundentes, como los rasgados de un violín. [1'22"] Cuando todo echó a volar dibujando las curvas de la intensidad de un violonchelo -a eso de la hora- la necesidad de ahogarse de manera par, en lugar de ser un gesto descendente, se convirtió en gesto ascendente, como volar. Todo cambió su significado. [2'17"] El mundo al revés de un revés, hasta los faros se desvanecen de lo alto que van en su encuentro y entonces, al final... todo, todo estalla. [3'16"] Letras, súplicas, ganas, violines rojos, baterías asincopadas, pianos tímidos, vibrantes, rítmicos, impulsos impulsadores de pulsiones. Noto por todo el cuerpo mi sangre bailando bien bombeada."

Se quedó pensando, con la mente en blanco, sintiendo con el latido en blanco también. La descripción de arriba es la de aquella canción. Pero también es una fotografía intacta del momento en el que la conoció a ella por primera y última vez. Sólo se dió cuenta al echarla de menos. Cuenta de ese momento y de esa canción. Desde entonces, cada vez que la escucha, se vuelve a enamorar. 3 minutos con 46 segundos sólo para un par de lenguas extranjeras que hicieron de la metafísica un esperanto por encima del tiempo y el espacio...

- "...que sólo está hecho de aire y luz." - y eso último lo cree profundamente: tanto como que se lo dijo Ella.