Sunday, May 25, 2008
Medusas esteparias
Saturday, May 17, 2008
Mayo del 08
Tengo las cosquillas atrapadas en mi pecho, contemplando pasivamente el aire que me rodea y no me deja respirar. Y mi silencio chilla como un berreo prolongado de Janis Joplin, que hiere pero es rasgantemente humano, prolonga el sufrimiento desahogándose con la vida, bestialmente hacia afuera, todo salvaje, descarado, descarnado, impertinente. Una vez más el sufrimiento vibra y ya no está identificado dentro, por fin, sino con el Otro, alteridad extraña, con la impotencia por entender un mundo que cabalga entre el egoísmo y la opulencia, entre el egoísmo y la austeridad tratando de camuflarlo, que sangra y se arrastra en cada segundo que dedica el planeta a la rotación de su existencia. Al centrifugado de su historia.
Marcada en la frente por la señal de Caín o tal vez hechizada en sueños por la marca de los poetas malditos, con Rimbaud histriónico en mis oídos y Bukowski echánodme el humo de su cigarro en la cara. Agarrar las crines blancas a la vida bien fuerte y montar un caballo que cabalga mi destino, siempre hacia la muerte, abrazando su cuello de vida, creando hendiduras con sus herraduras por el camino que pienso construir, vedado por carteles, señales, prejuicios y existencias pasadas. Aburrido de no existir.
Y escupiré al aire mil palabras afiladas, penetrándolas en acto sexual contra su impasible mirada de mundo ya inventado, de excusas, de muerte en vida y vida muerta. La ondulación de las cascadas jamás podrá sin mis palabras enganchar tu alma en caída libre hasta zambullirte en lo más profundo de nuestro ser. Ojalá quisieras verlo.
Saturday, May 10, 2008
De profesión: Comunicante
Cada vez es más intenso mi juego de coger repentinamente un libro cuando tengo un presentimiento abrupto de hacerlo, abrirlo y clavar los ojos en un párrafo concreto, a boleo pero con determinación. Siempre dicen algo. Hoy Hermann Hesse me ha chistado desde la estantería mientras yo ojeaba el periódico y me ha dicho esto:
El lunes (día de la Luna) cumpliré 22 años (el 2, mi número, repetido 2 veces). Cada día estoy más segura de que mi lugar en el mundo pasará por seguir escribiendo que todo eso que comunican Hesse y otros tantos existe aún, que aun así las nuevas generaciones lo seguiremos escribiendo con sentimiento insaciable, como si fuera la primera vez; que existirá entre las estanterías de cualquier nuevo ser del mundo futuro que empiece a sentir los giños de complicidad que plagan al planeta azul, que no son ideas que leamos de otros, sino sensaciones vírgenes adheridas a nuestra existencia que un día cualquiera, tras acicalar nuestra desnuda soledad, conseguimos reconocer en los demás. "La presentida realidad de lo íntimo" enamorada del Otro, o lo que es lo mismo, la comúnmente conocida a lo largo de la historia como Comunicación Humana.
Tuesday, May 06, 2008
Refugio de Personas
Igual que existen los refugios de animales, donde van todos aquellos perritos que a cambio de fidelidad, lealtad y mil cosas buenas han recibido un abandono, deberían de existir los refugios de personas a donde dirigirse una temporadita cuando te sientes abandonado como un perro.
Me encanta coger mis libros de poesía cuando ya no sé a qué agarrarme, abrir una página al azar y encontrar justo estas cosas. Magia a falta de refugios.
Sunday, May 04, 2008
Clarissa Vaughan
O de la filtración de lo que podía ser uno mismo lanzado al futuro entre páginas de papel. Atónitos ojos recorren un alma gemela o tal vez a mí misma, proyectada por mi mente en esta especie de simulacro que es la vida, porque aún no está comprobado que el mundo no sea inducido por nosotros. Y ésta es ella:
"Ahí la tienes, piensa Willie Bass, que se cruza con ella algunas mañanas por estas latitudes. La antigua beldad, la antigua hippie, con el pelo todavia largo y de un gris desafiante, en una de sus rondas matutinas con tejanos, camisa de algodón, de hombre, y una especie de sandalias étnicas (¿India? ¿Centroamérica?). Conserva cierto atractivo erótico; un toque bohemio, un encanto como de bruja buena; pero esta mañana irradia un aire trágico, tan tiesa como su camisa holgada y su calzado exótico, resistiendo la atracción de la gravedad [...] Ha debido de ser una mujer espectacular hace veniticininco años; los hombres debían de morirse felices en sus brazos. Willie Bass está orgulloso de su capacidad de discernir la historia de un rostro; de entender que quienes ahora son viejos fueron jovenes un día."
"Mientras que ella, Clarissa, se limita a gozar sin motivo de las casas, la iglesia, el hombre y el perro. Es pueril, lo sabe. No es sutil. Si tuviera que expresarlo públicamente (ahora, a su edad), este amor suyo la confinaría en el reino de los incautos y los cortos de luces, de los cristianos con guitarras acústicas o las esposas que han accedido a ser inofensivas a cambio de que las mantengan. Aun así, este amor indiscriminado le parece a ella totalmente serio, como si todo el mundo fomara parte de un vasto e inescrutable designio y todas las cosas del mundo tuviesen su propio nombre secreto, un nombre que no puede transmitir el lenguaje, sino que es simplemente la visión y el tacto de la cosa misma. Esta parte determinada y perdurable es lo que ella considera su alma (una palabra engorrosa y sentimental, pero ¿de qué otro modo llamarla?); la parte que es conocible, que podría sobrevivir a la muerte del cuerpo. Clarissa nunca habla de esto con nadie. No lo vierte a borbotens ni gorjea. Se limita a proferir exclamaciones ante las muestras obvias de la belleza, e incluso entonces consigue aparentar un cierto aspecto de contención adulta. La belleza es una puta, dice ella a veces."
"... y los lunáticos, los aturdidos y los desnortados, la gente cuya estrella, si alguna vez la tuvieron, les ha abandonado. Así y todo, ella ama el mundo que sea crudo e indestructible, y sabe que hay otras peronas que también deben de amarlo, tanto ricas como pobres, aunque nadie hable de las razones concretas. ¿Por qué, si no, seguimos viviendo, por muy comprometidos, por muy dolidos que estemos?"
Esto de la literatura es increíble pero cierto. Ahí está Clarissa, entre garabatos de papel. Y Clarissa existe de verdad, entre nudos de complejidad real. Y a veces, cuando pasan estos diálogos tan fieramente comunicacionales entre libro y persona, tan sangrantemente sinceros, tan calidamente suaves, como un abrazo cuando tiritas que te susurra que la existencia humana no son invenciones útopicas, que no son solo cosas mías, tengo ganas de llorar.










