Tuesday, September 08, 2009

Malabares con rocío

"...Lo más triste de un corazón roto
es que al final se vuelve a enamorar"

El césped escuchó esta frase de la boca de un par de humanos tumbados hace mucho tiempo, ya casi la había olvidado por completo. Aquel día debía de estar a punto de amanecer, porque recuerda que le pilló desprevenido jugando a los malabares con algunas gotas de rocío. Ahora hacía equilibrios con las gotitas de agua, tal vez por eso se ha vuelto a acordar. Memoria asociativa.

Un segundo después, el césped se ha quedado perplejo, paralizado, mirando al horizonte neonato. Se le han caído todas las gotas de rocío al suelo de golpe. La frase le ha vuelto a pillar desprevenido.

Con tantas gotas de agua de golpe a esas horas tan tempranas, la nuca de la Tierra pegó un escalofrío. Se le pusieron todos los céspedes de punta.

4 comments:

carmen said...

Necesitaba leer esa verdad tan grande...

Carmen said...

horizonte neonato. me gusta.

los escalofríos nacen de la nuca, claro.

¿eso es lo más triste que le puede pasar a un corazón roto? no me lo creo.

claradriel said...

Me traes vida... qué imágenes más bonitas.

Y estoy con Carmen, hay otras cosas que al corazón le duelen más..

Besos, chica de ojos césped.

Beatrize Poulain said...

Hombre, yo no lo dije, fue el personaje del césped...

Aún así si lo piensas tiene un poco de razón: con lo mal mal mal que te sientes, si luego se te va a pasar te podrías haber ahorrado el berrinche. Es toda una putada, no sé, es como que lo más hondo y auténtico que se pueda sentir, lo mas absoluto de lo que estás orgulloso cuando te enamoras, puede llegar a desaparecer.

Se llama orgullo y cabezonería romanticona. Para nosotros definitivamente es muy triste reconocer eso que dice el personaje tumbado en el césped.

Incluso el césped se quedó perplejo cuando pensó en el significado de la frase y en lo cierta que es. Es lo que tiene la naturaleza, que es de un sensible y de un empático...