Friday, January 25, 2008

Seca de gotelé

Hace semanas que no encuentro mis letras para escribir cosas decentes. No sé dónde las habré dejado, aunque teniendo en cuenta que jamás supe de dónde salían tampoco es tan grave el despiste. Pero el caso es que las echo de menos, necesito volver a escribir y a contarme mi propio mundo para que exista porque si no los árboles se estan volviendo igual de normales y monótonos que el metro y las nubes ya no dibujan nada que mirar en el techo de clase, tan solo están los alógenos y las goteras de los aires acondicionados.

El caso esque el mundo está insaborío y mi capacidad para salpimentarlo es nula. No sé si meter en un tarro una especie de cóctel molotov hecho de pintura de colores y plumas de escribir y empezar a disparar contra las cosas. Puede incluso que hasta me detengan y una vez en el trullo tenga tanto tiempo entre cuatro paredes peladas y mondadas que a mis letras no les quede otra que echar a correr entre los pasillos y escaparse de ahí para abalanzarse compulsivamente contra algún papel, alguna nota, o algun blog de color blanco con las letras amarillas y grises. Como pasaba antes, vamos.

¿Y si se han perdido para siempre? O lo que es peor, han encontrado un rincón dentro de mí donde están demasiado agusto como para salir... y yo aquí delante de las letras del teclado mordiéndome las yemas de los dedos a ver si a base de apretarlos disparan mis huellas dactilares algo de su esencia...

Ni siquiera sé como acabar esto. Nada, le doy vueltas y ni una puñetera frase para cerrar lo que acabo de escribir. Lo único que se me viene a la cabeza es la imagen de mis manos hace un rato con un cuter raspando el gotelé para quitar el chicle ese amarillo de pegar pósters, y mientras el polvillo del gotelé callendo al suelo o justo en el centímetro horizontal del rodapiés...