Saturday, May 17, 2008

Mayo del 08

Tengo las cosquillas atrapadas en mi pecho, contemplando pasivamente el aire que me rodea y no me deja respirar. Y mi silencio chilla como un berreo prolongado de Janis Joplin, que hiere pero es rasgantemente humano, prolonga el sufrimiento desahogándose con la vida, bestialmente hacia afuera, todo salvaje, descarado, descarnado, impertinente. Una vez más el sufrimiento vibra y ya no está identificado dentro, por fin, sino con el Otro, alteridad extraña, con la impotencia por entender un mundo que cabalga entre el egoísmo y la opulencia, entre el egoísmo y la austeridad tratando de camuflarlo, que sangra y se arrastra en cada segundo que dedica el planeta a la rotación de su existencia. Al centrifugado de su historia.

Marcada en la frente por la señal de Caín o tal vez hechizada en sueños por la marca de los poetas malditos, con Rimbaud histriónico en mis oídos y Bukowski echánodme el humo de su cigarro en la cara. Agarrar las crines blancas a la vida bien fuerte y montar un caballo que cabalga mi destino, siempre hacia la muerte, abrazando su cuello de vida, creando hendiduras con sus herraduras por el camino que pienso construir, vedado por carteles, señales, prejuicios y existencias pasadas. Aburrido de no existir.

Y escupiré al aire mil palabras afiladas, penetrándolas en acto sexual contra su impasible mirada de mundo ya inventado, de excusas, de muerte en vida y vida muerta. La ondulación de las cascadas jamás podrá sin mis palabras enganchar tu alma en caída libre hasta zambullirte en lo más profundo de nuestro ser. Ojalá quisieras verlo.

2 comments:

delirante said...

yo quiero...

Tan leve... said...

La última vez que te leí no eras tan... ¿acidulada?


"atrapadas" , "pasivamente", "no me deja respirar", "hiere", "desahogándose", "bestialmente", "descarnado", "impertinente", "siempre hacia la muerte"... El lamento -no sé desde dónde lo lanzarás- cubre cualquier esquina de Madrid... (Y porque no estoy en Londres; Si no, también llegaría, seguro...).