Sunday, October 19, 2008

En el aire del ombligo


Mientras dibujo en el aire
de mi ombligo espirálico
aviones con la púa de la guitarra,
noto cada día más que
ser transparente delante de la gente
se convierte en la mayor de mis excentricidades.

Y eso, jode.

Thursday, October 09, 2008

Bombillas vocales


Me desperté con bombillas en la boca.
Las apagué. Encendí el sol.
Y me fuí a trabajar.
Como cada mañana.

Monday, October 06, 2008

De los que pegan carteles

Siempre me fijé en la gente que pega carteles. No carteles gigantes, ni comerciales, no. Me refiero a esos folios con mensaje que empapelan universidades, farolas y barrios pluriculturales. Me llama la atención la soledad con la que llevan a cabo el ritual del cortar el celo con la boca y ajustar el cartel. Ese abismo que hay entre ser una persona normal que pasaba por allí y alguien que se para a pegar un cartel, alguien que en ese instante se desvincula de la normalidad y se hace protagonista de una utopía tímida en medio de la cotidianidad irreversible, con seguridad en sí mismo y vulnerable desconfianza ante la mirada despegada de los viandantes que podrían rasgarlos a golpe de universos paralelos.

No me canso de observalres y de intentar adivinar cómo son, qué estan pensando. De analizar cómo luchan con un par de manos y unos incisivos por sus ideales sujetos en celo, con celo. Hacen equilibrios para que no se les caiga nada, ni las ganas del bolsillo ni la esperanza de la mochila, centran la mirada en su objetivo y recorren durante horas unas aceras efímeras, grises por lo general. Ponen carteles porque quieren compartir algo solitario, íntimo, mínimo, reducido a unos cuantos. Creen con todas sus ganas que ese papel en ese lugar servirá para algo transcendental: que alguien a quién jamás conocerían, ni tal vez conocerán, se parará a leer, se interesará y entonces, solo entonces, el cartel ya habrá servido para algo, habrá sido provocar al orden lógico de las cosas, una trampa a lo secuencial, un guiño del destino.

Quieren que todos lo sepan con las mismas ganas con las que se quiere la primera vez. Sólo cuando se quiere la primera vez se está tan loco como para pegar carteles aún sabiendo que no durarán mucho en las paredes y que serán oteados por la indiferencia de la inercia con la que vamos por la vida. Pero aún así ellos pegan sus carteles. Como si fuera la última.

Desde la lejanía, de incógnito - y de incógnita- entre adoquines y chicles pegados, lanzándoles miradas por el rabillo del ojo me doy cuenta de todos los carteles que nunca pegué. De los mensajes que se quedaron perdidos entre las ganas y la intención. De lo fuera de lugar que estamos a veces sin darnos cuenta. Y de lo sumamente fácil que sería rasgar el celo con los dientes cuando aprieto de impotencia las mandíbulas.

Thursday, October 02, 2008

Pisarán cometas

Tal vez exista un país que aún no conozca en el que la máxima aspiración sea volar cometas entre simplicidad, estado de gracia para el ser humano. Cometas con una escalera por cuerda hacia la que dirigirse de Usted, con respeto y determinación, cuando queramos trepar por ella, de camino a lo que haya por cumplir. Existe, bajo las cometas y la gente que cuelga de ellas, un rincón en cualquier punto olvidado en el que alguien, cuyo rostro esconde tras sus ensoñaciones, silba una melodía que un violín hace muchos, muchos años se dejó tirada en la estación más nostálgica del mundo. Suelas fugaces deshilachan el tiempo y tejen nudos invencibles.

Los matemáticos de este lugar echan cuentas hacia atrás para desentrañar el origen de significados aún por descubrir. Mientras matarían por obtener una solución, al otro lado de esta historia, comienza otra paralela: con el sonido de una piedra. Seco, limpio, irrefutable. Un niño acaba de tirarla al río. Y sale corriendo. Suenan sus pisadas, que se alejan, hasta que el ruido del agua, constante, casi hasta hiriente, es lo único que predomina. Pasa un minuto y sigue todo igual. 10 mintos. 10 horas. 10 meses. Atemporalidad. Más agua hiriente, empujando a la tierra, abriéndose paso entre empujón y empujón.

Entonces me pongo a pensar en las cometas, en el rincón, en las suelas que se van pero tejen. Al abrir los ojos no veo absolutamente nada. Me da miedo y los vuelvo a cerrar. Pero sigo sin ver nada. Y ya sólo recuerdo las suelas que se van. Sólo ya no están.

Sunday, September 21, 2008

Mujeres de colores


La historia. El círculo. Cerrado por hilos invisibles que conectan desconexiones, atados a los nudos de la garganta, a la boca del estómago que habla y desgarra sensaciones. Una boca que emite voces de aire que surfean las tierras más lejanas. Y sentir un abrazo de guiños, pestañas de azúcar y sus ventanas abiertas a una misma certeza. Mientras la almaceno, cuesta creer que aquí, en el mundo de las formas, no coloreemos todos. Disparo pinceles de escritura policromática contra muros que me rebotan cada vez más monólogos aislados. Suerte que los hilos sujetan.

"Asombrada se quedó de ver
las estrellas/soles
y el mundo vivo/muerto
y estar en la
sombra "
-Frida Kahlo-



Sunday, September 14, 2008

Tratando de encender las estrellas de una en una
con la llama que prende al incienso en sus primeros segundos de vida,
me di cuenta de lo altas que estaban.

Buscando una fórmula mágica
desintegré el sentido.

Hablando de personas
fué como me quedé sola.

Expresándome
se fugó el habla.

Y una existencia confusa
tirita al borde de la vida.

Sunday, September 07, 2008

Imago


"En la comida los sientan en la misma mesa, con cuatro personas más. Hablan de amor, una vez más de amor, el tema de moda entre los críticos de moda, y Elsa le explica a Él lo que es la imago, la impronta indeleble que uno lleva dentro y que determina lo que uno podrá amar a partir de figuras que ya amó. 'Todos tenemos una imago - dice Elisa en tono doctoral- pero la mayoría de las veces no somos conscientes de que nos atrae un tipo muy determinado de persona, porque no sabemos abstraer la cualidad que hermana a todos nuestros amantes. La imago representa un estado de carencia -prosigue, y está a punto de dejar la cosa ahí por no aburrirlo, pero la antención que lee en sus ojos le anima a seguir- y de esta manera, si nos sentimos débiles, buscaremos a aquel que inspire fortaleza, y si nos creemos tontos, nos enamoraraemos del que nos sugiera inteligencia.'


Él le replica que Él no tiene imago, que se enamora de personas muy diferentes, y ella le dice que todos tenemos una imago que Él también tiene una, aunque no lo sepa, de la misma forma que todos soñamos pero solo algunos somos capaces de recordar nuestros sueños.


Quizá, Él todavía no ha llegado a identificarlo y eso es peligroso, porque significa que aún no sabe lo que anda buscando. Pero esto último Ella no se lo dice..."



Nosotras que no somos como las demás

Lucía Etxebarria

Wednesday, August 27, 2008

III

Y tan siquiera amanecer a un lado del río,
tapada hasta las orejas por los primeros rayos del sol,
parece necesario para despertarme de este sueño
en el que todos están aún dormidos.

Tuesday, August 19, 2008

(D)Espejos

- ¡Como un espejo!

- ¡Exacto, Doctor!

- Algo tan necesario como un espejo.

- A eso es a lo que me refiero...

- Para que exista un contenido, tiene que haber unos límites que le den forma. Es necesario un continente que lo perfile...

- Estoy de acuerdo, Doctor, pero volvamos con lo del otro lado del espejo. ¿De qué me sirve mi forma si no puedo verme reflejada en otro, si no puedo proyectarme para ser consciente de que vivo?

- Creo que esto es un caso de dependencia.

- ¿Es dependencia el hecho de que una persona se sienta realizada viéndose proyectada en el otro?

- Depende de hasta qué punto se le de importancia a esa realización.

- ¡Pero si estamos hablando de sentirse realizado! Ay, usted es a veces un poco frío.

- Es lo que tienen las terapias...

- Pero usted es una persona, no un robot, y si estamos hablando de espejos y se mira al espejo, ¿¿Qué va a encontrar si no es a otra persona como usted ó como en la que a usted le gustaría proyectarse para existir?? ¿Es eso dependencia o felicidad?

- Nadie dijo que la felicidad fuera independiente...

- Pero... tengo otra pregunta muy importante Doctor. Tengo LA pregunta.

- Dígame...

- ¿Realmente la psicología humana está programada para ser feliz?

- Usted se ha confundido de puerta. El filósofo es en la octava planta señorita...

- ¿En qué zona?

- Justo al lado del espejo.


Thursday, August 14, 2008

Pegamientos

Y pensar que las nubes correteaban
con los pies apoyados en el cielo
por un instante le hizo olvidar
el pegamento de sus suelas de hielo

Saturday, August 02, 2008

Errata de brújula

Me pregunta el aire que si es posible perdese uno en su propia vida perfectamente reconocible. Que cómo es posible sentarte sin ver la silla, andar sin pisar la acera y recordar sin existencia. Dicen los rayos del sol que la luz no lo alumbra todo, mientras que la luna, con sus tenues disparos, es capaz de hacer visible mediante sombras lo que ya no es. El mago tiempo, con sus filigranas de varitas mágicas de minutero, barre el círculo del reloj desgastando esta existencia sobre la que me siento y Siento, pero que nadie ve. Entonces, echo de menos hasta sangrar, por pura incomprensión, pero parece que el resto del mundo ya lo ha olvidado, como si no existiera ni hubiera existido.
Sobre esta silla que no existe, ahora soy yo la que empieza a hacerse preguntas. No llevan interrogantes, ni letras. Solo son de aire:
- ¿Es posible perderse uno en su propia vida perfectamente reconocible? - Dijo. Dije.
Y mientras tanto, el resto del mundo siguió, indolente.
Desdolido.
Indolido.
Adoloroso.
Vacío.

Tuesday, July 22, 2008

Agujas de constelación

El vacío absorbió el marco de la ventana de manera virulenta y, sin avisar, hizo chirriar sus cristales. Empezó a succionar los montículos de gotelé, uno a uno, a una velocidad centelleante que les hizo convertirse en constelación fugaz perdida. Después, todas las plantas lloraron de pena al despedir a sus macetas pulverizadas. Su tierra, pronto iría tras ellas, despidiendose en forma de relámpago.
Y ahí estaba el agujero negro, enfrente, desafiante, a punto de tocar su cara de niña grande. Cerró los ojos, apretó los puños hasta notar el latido de sus venas manifestarse y deseó desaparecer, de cualquier manera, menos con dolor.
Cuando el vacío imparable rozó sus labios, ese agónico sonido que silbaba su existencia cerró la boca y se fué. Sin llegarle a besar.
No volvió. Ella tuvo que arreglar la ventana arrancada por el vacío. Mejor dicho, construir una pared ya que la anterior había sido desmaterializada. Tuvo que volver a perfilar la pintura de sus muros carcomidos, aunque la pintura a veces le irritaba los ojos y éstos se rebelaban en forma de lluvias torrenciales incontroladas, incontrolables. Las raíces de las plantas tiritaban de miedo y hubo que contarles historias con final feliz para que se calmaran y así poder volver a plantarlas porque, con tanto bamboleo pavoroso, era imposible encajarlas en cualquier tiesto.
Cuando reconstruyó los elementos básicos de su cuarto, esos que se limitan a dejarte vivir, escuchó un sonido familiar. Un silbido negro, mágnetico, con una polaridad que iba más allá de la metafísica. Era el vacío, esta vez en forma de aguja, que se filtró de incógnito entre sus pestañas cuando sus ojos recordaron aquella constelación que un par de manos juntas hicieron brillar en el espacio infinito.

Saturday, July 19, 2008

Piedra

"Pareces de piedra"
dijo el humano.
Entonces, la piedra sensible,
comenzó a llorar.

Saturday, July 12, 2008

Huesos huecos de humo

Hoy quisiera que el día solo fuera uno de Esos Abrazos porque los huesos huecos ya duelen de vacío.

Mientras, el cuerpo tira de la cuerda del tiempo que arrastra todas las cosas en una bolsa de tela sucia por el polvo del camino.

Mis articulaciones se enganchan a rosca en el cansancio mientras el vicio de la vida pierde inercia al respirar hondo a golpe de suspiro.

Y ese abrazo como una nube de humo cada vez se aleja más alto en el cielo hasta que se desvanece justo al lado del tercer rayo de sol empezando por la izquierda.

Sunday, July 06, 2008

Manguitos

Medía a penas más de un metro. Portaba un manguito de colores estridentes en cada hombro. Caminaba por el borde de la piscina de la mano de su madre. Por cada paso que daba ella, él ya llevaba 4 dados. Su cara era de angustia, no hacía más que mirar sospechoso y atemorizado hacia todas las direcciones.
Su cara se tornaba cada vez mas preocupante hasta que no pudo más y confesó con desesperación:
- Mamá, ¿dónde está el cloro?

Thursday, June 26, 2008

Crónica de un verano anunciado

Dicen que en verano, a una hora puntual, con una luz determinada que huele de manera suave, cuando la piel mantiene una temperatura extraña y el sol se acaba de despedir, entonces, cierto dulce abatimiento hace que te abandones al momento. La colcha fina de verano es el hogar que roza tus pies descalzos, tu música tranquila de fondo se convierte en una especie de familia charlando afable en la cocina de baldosas frías y olor a fruta, y tu entendimiento por fin comprende mientras la brisa fresquita entra por la ventana que éste será un verano de agua con azúcar en un vaso de sal congelada y cristalizada, tan frágil, tierno y bonito que te hará sentir los días como en una novela encontrada en la estantería vieja de tus padres.


Sunday, June 22, 2008

uno

llevo todo el día
diseñando a sucio arquitecturas
para edificarte dos meses
en un solo abrazo

Friday, June 20, 2008

De la incondicionalidad del gesto

"Sólo espero que los viajes del alma,
si nos sentimos lo suficientemente perdidos,
sepan traernos de vuelta"

Es muy trade, lo suficientemente tarde como para que ya nadie se acuerde de tí. El mundo parece dormido y solo te queda apagar las luces y ponerte el pijama de la desidia, aunque con este calor ya casi hasta el pijama sobra, ya ni la desidia es suficiente. Y ha sido un día fuerte, de individuo en proceso de realización, con mil cosas nuevas que pensar y dos o tres de las que olvidarte, asi que, mientras deshaces la cama deberías de sentirte agusto, aunque solo fuera un poco. Pero en el fondo ahí te queda una leve esperanza, un breve recuerdo de otra vida, cuando hace muchos años tanta gente se acordaba de tí. Entonces miras de reojo el móvil y, aunque ya ni te acuerdes de esa sensación, te aparece un ápice de presentimiento de que tal vez, ese día, a esa hora, alguien se acurede de tí. Pero no, eso ya no pasa, ahora nadie me escribiría por la noche, no son horas para acordarse de mí.

De camino al desgaste nocturno a favor de la creación onírica, un doble pitido te despierta de la rutina del rito de acostarse. Ya ni siquiera pones el móvil en silencio por las noches, total, para qué, para quién. Entonces tardas unos segundos en querer mirar la pantalla. ¿Quién te ha podido escribir a tí a esas horas y para qué? Aparecen mil nombres, bueno, miento, solo 3 o 4 nombres que te podrían hacer sonreir antes de empezar un nuevo día. Y cuál es tu sorpresa, cuando resulta que quien se ha acordado de tí, quien te ha arropado esa noche, quien te ha dicho justo lo que necesitabas oír en el momento exacto, es casi un extraño que a penas sabe lo que te pasa por el alma, que en ese momento, con ese detalle, sientes que, involuntariamente, te ha querido más que todas esas personas que te rodean en tu soledad -creyéndote tú que te acompañan, que te cuidan, que te quieren, que significas algo importante para ellos-.

A veces, un gesto, vale más que mil incondicionalidades. Gracias.

Thursday, June 19, 2008

Taquigrafía de verano

Alma, cómo puedes estar impasible cuando tanta vida te estalla en la cara. Dónde te colocas el parpadeo instintivo. Qué piel usas para que la onda expansiva no te haga retumbar por dentro. Quién te da sentido o te lo quita. Por qué estarás ahí Alma, si no es para dejarte llevar con virulencia por los bucles del equilibrio desequilibrado, en la cuerda floja -al cuello-.

Despierta, porque ya la piel te huele salada a sol de verano, porque mi lengua se deshace en matices de colores que podrían describir el mundo entero, porque has descubierto el punto en el que el cielo y el mar se vuelven siameses cuando, entre lágrima y lágrima, un espejismo borroso te susurró al oído que por fin estabas vivo otra vez.

Alma de tinta y hierro, cómo puedes estar impasible con todo lo que te queda aún por escribir. La taquigrafía ahora es un ritmo que cabe en la palma de tu mano, en mi palma, en nuestra palma dispuesta a disparar catapultadas 5 huellas dactilares que dejen claro, de manera contundente, la identidad indescriptible que me traerá poco a poco hasta allí donde termine el trayecto. Pero, ¿Dónde es allí, Alma?. Me temo que eso, bonita, no lo sabes ni tú, por muy especial que seas.

Friday, May 30, 2008

Lo que haría ahora mismo

- Masticaría un tiesto hecho de barro sigilosamente.


- Imprimiría por esta impresora rayos de un blanco incandescente.


- Nadaría entre las olas de polvo que surcan el parquet debajo de los rincones escondidos.


- Me afilaria las uñas con el canto de las hojas de mis libros más tristes.


- Me rascaría el alma con una tonificadora esponja amarilla si pudiera llegar justo a ese huequito que se esconde.


- Tomaría el sol en la planta de los pies.


- Arañaría al aire con un grito sordo, contundente, impernenne, penetrante, expansivo y brillantemente pegajoso, de fiel existencia.


- Haría equilibros en lo alto de una encaramada aguja kilométrica de cobre rojo, como la Gran Vena del Mundo.

- Me embarcaría en una nave espacial de papel, hacia un agujero grande en Formentera, directa al mar.


- Después me convertiría en pez de colores e inmersa, sumergida, llegaría por fin la paz, lo absoluto, la corriente hipnótica que aplaca el alarido.

- Y entonces, regalaría el Infinito.